Cada persona es única y eso se refleja en su forma de vestir y arreglarse. Lógicamente, esto también ha de estar presente en el vestuario a elegir para una sesión de retrato fotográfico. La preparación es muy importante porque cuanto más tiempo se invierta previamente en seleccionar la ropa para la sesión, mejores serán los resultados. Dejar estas cosas para última hora normalmente trae consigo un stress innecesario y reduce de forma considerable la parte divertida de la sesión.
En nuestra entrevista previa a cada sesión nos gusta hablar de este tema y así poder resolver cualquier duda o cuestión que se presente. Si elegimos una línea argumental con la que te sientas identificado, te ayudaremos a encontrar el mejor vestuario para representarla.
1. Vestido / traje: La primera recomendación es siempre vestir en colores sólidos y evitar estampados y rayas, ya que en general distraen la atención del sujeto principal: tú. También recomendamos evitar los cuellos cisne y las prendas muy sueltas y excesivamente anchas dado que desdibujan mucho la silueta y en general  hacen que el cuerpo se vea más ancho de lo que es. Los pantalones cortos y tipo capri acortan las piernas. Las faldas a media pierna también.​​​​​​​
Un detalle muy importante que a muchas personas les pasa desapercibido es traer la ropa planchada, lo más lisa posible, evitando arrugas y dobleces innecesarias, ya que contribuye a crear una textura igualada y limpia.
2. Colores: Lo más sencillo es utilizar una paleta monocolor o utilizar colores primarios o complementarios entre sí. Los pantalones oscuros y los vaqueros suelen aportar textura y ayudan a anclar el retrato si los combinas con zapatos oscuros. Al escoger el patrón de colores fíjate no sólo en aquellos que sean los que más te favorezcan sino también los que combinen mejor con la decoración de la zona de tu hogar donde quieras colocar tu retrato.
3. Accesorios y complementos: Es un tema muy importante. Pueden ser elementos de gran definición visual pero mal escogidos pueden crear una distracción innecesaria. Escoge aquellos que sean importantes para tí: un sombrero o tocado, unos pendientes especiales, algún collar, anillo o brazalete. Si son visualmente muy llamativos, las prendas de ropa que escojas habrán de pasar a un segundo plano y ser más sencillas para no saturar el retrato.
4. Calzado: Intenta evitar zapatillas de deporte, calcetines blancos y en general zapatos demasiado grandes. Botas, estiletos, sandalias en incluso el pie descalzo pueden dar un toque original y personalizado a tu retrato
5. Objetos: el atrezo y el decorado pueden enriquecer de forma definitiva tu retrato. Si hay algún objeto que sea importante para tí, que represente algo con lo que te sientas idetificado y a gusto también deberías traerlo. 
Aquí te contamos más sobre cómo utilizar diversos objetos para aportar más personalidad y diversión a tu sesión.
En general, te recomendamos que traigas al menos dos o tres combinaciones diferentes de vestuario para tu sesión y así te podremos ayudar a escoger aquella que resulte más apropiada.
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